martes, 30 de abril de 2013

Control 6. Diseño del Libro


En este capítulo el autor menciona aquellas actividades que tiene que realizar la persona encargada de diseñar, construir y acomodar la presentación de los libros. Su trabajo consiste en buscar de acuerdo al contenido las mejores opciones para presentarlo. El tamaño, las páginas, imágenes, tipo y tamaño de la letra, el espacio entre ellas y las líneas, entre otros muchos elementos que parecieran inadvertidos y sin embargo, son sumamente seleccionados.

El diseñador tiene la complicada labor de crear un texto que permita transmitir de acuerdo a los elementos que lo conforman las ideas que el autor quiere que perciban los lectores de manera clara y concisa, por esto debe conocer el objetivo del libro, tener una coherencia entre lo que se está viendo y lo que se está leyendo, sin dejar de lado los gastos económicos que esto implica.

Dependiendo del tipo de editorial los diseñadores pueden ser de planta o independientes.  La importancia de esta persona radica en el hecho de que tiene en sus manos diversos aspectos fundamentales para los libros, un diseño apropiado para el tema del libro, que sea atractivo y claro, además de una consideración en gastos económicos.
El primer elemento que se toma en cuenta es el tamaño de la obra, se toma en cuenta el número total de palabras para hacer un estimado del tipo de letra, tamaño, márgenes  e interlineado. 

Portadas y forros son parte de mayor interés y dedicación para los diseñadores. Crear algo que llame la atención del público y que además, se económico; jugar con las letras, estilos e imágenes. Esto es relevante porque en la mayoría de los libros, el diseño de los forros son el éxito o fracaso de las publicaciones.

Sin duda el trabajo que más problemas ocasiona a los diseñadores suele ser el artístico en libros que contienen elementos extras como ilustraciones, mapas, tablas o algunos otros; esto se debe a que se tienen que escoger los espacios precisos para tener una buena presentación.

Una vez terminado el diseño de los libros, la impresión es uno de los últimos paso; incluso en este punto dependiendo del tipo de texto se llevará a una impresión distinta, es decir, la impresión se determina de acuerdo a la tipografía. 

El tipo de papel y encuadernación van de acuerdo al contenido del libro y los recursos económicos; si bien existe una infinidad de tipos de papel, se tiene que escoger el adecuado para el tipo de texto. En tanto la encuadernación dependerá más del aspecto económico, puede ser dura, blanda o ambas, pero esto se toma en cuenta dependiendo de los costes de producción.

Si bien son varios los elementos que el diseñador debe considerar y cuidar el éxito de su trabajo y de la obra como tal, se basarán en un diseño creativo, agradable y entretenido  para el público, todo de ser posible con los costes más bajos.

Datus C. Smith, Jr. “Diseño del libro en Guía para la publicación de libros,  México, Universidad de Guadalajara, 1991, 83-94 p.p

lunes, 29 de abril de 2013

Control 11: Editores ante el final de la era Gutemberg

Mucho se ha dicho acerca del futuro del libro y los trabajos que de él se derivan. Las 3 entrevistas que publicó "El País" a profesionales de la edición, muestran de acuerdo a su experiencia la evolución del trabajo editorial y aquella cuestión acerca de si el libro desaparecerá. Cada uno muestra distintas perspectivas de lo que ha consistido el cambio en la industria editorial,  ejemplificando esta evolución a la era Gutemberg.

El primero de ellos es presidente de la empresa Overlook Press. Peter Meyer cuestiona la poca demanda de libro que hay, ya que menos libros ocasionan costos y precios altos; esto crea un claro desempleo a los editores. Sin embargo, se encuentra convencido en que el futuro de las editoriales está en la tecnología, aunque está consciente de que el cambio que esto lleve consigo provocará afectaciones a los autores, editores, librerías y periódicos. 

Si bien tiene claro que la tecnología cambiará la manera en cómo se harán libros, faltan cuestiones que no se podrán aclarar de manera inmediata, todavía existirán ciertos obstáculos que harán imposible la perfecta adaptación del libro impreso al digital. Esto no implica que los autores dejen de escribir, al contrario, Meyer tiene claro que nunca se dejará de hacer esta actividad, por muy difícil que se encuentre la situación.

Uno de los puntos más importantes que trató este editor fue el de la piratería como una barrera que afecta a la industria de entretenimiento en general, en el caso de los libros la gente no puede comprar piratería porque simplemente la gente que tiene el gusto por la lectura los comprará, caso contrario con los cd's o películas son costosas y fáciles de descargar ilegalmente.

La segunda entrevista estuvo a cargo de Ricardo Cavallero quien resaltó el poder que tienen los lectores en decidir qué, cuándo, cómo y a qué precio quieren los libros; destacando la libertad que tienen de decidir qué está en voga, qué les llama la atención sin tener unas cuantas opciones dadas por la editorial y decidir cuál de ellas. 


Incluso Cavallero también retoma el tema de la digitalización  y comenta las facilidades que esto traerá consigo en el préstamo de obras y alquiler, inclusive visualiza a ala tecnología como un recurso del cual el editor tendrá que adecuarse para sacar ventaja, si bien no de la misma manera ni con los resultados esperados sí sacándole provecho de lo más que pueda.  



Cavallero sí ve a la piratería como un problema que otorga ventajas a los lectores en cuanto al precio, pero a su vez da un giro en este aspecto, pues para él si un libro está pirateado quiere decir que tiene un impacto, es de interés para el público y se vende.

Por último Sigrid Kraus tiene la visión de que los libros electrónicos e impresos coexistirán, ya que funcionan para gustos diferentes, sin embargo hay una desventaja en los impresos., para ella las herramientas electrónicas ocasionarán una especie de olvido.

Compartiendo la misma visión que Meyer en cuanto a la existencia de la escritura, Kraus se muestra preocupada por la creación de textos más que el libro final. Y respecto a la cuestión de la piratería, la editora da un giro distinto, cuestionándose acerca de la mala educación y respeto sobre el libro en forma tangible. .

Cruz Juan, Editores ante el final de la era Gutenberg. España. Ed. El País. 2011.



Control 10: El futuro del Libro



Cierto es que existen una serie de cuestiones acerca de lo que puede pasar en un futuro que pareciere no muy lejano respecto al impacto que tendrán las nuevas tecnología en cuanto a los libros. Ya no sólo su forma física, sino de qué manera se podrá ofertar y a través de qué accesos.

Al respecto Francisco Sagasti investigador perúano nos acerca a esta cuestión un tanto impredecible, ya que plantea que a partir de las innovaciones tecnológicas que han ido surgiendo respecto a información y comunicación los procesos de producción intelectuales se enfrentarán a nuevos desafíos.


Aspectos que desde luego se pueden desarrollar en condiciones óptimas, sin embargo parece un círculo vicioso del que sólo quienes se arriesgan pueden tener beneficios inmejorables: a) Todo “comienza” teniendo el acceso a nuevas tecnologías, las cuales requieren una infraestructura en cuanto a telecomunicaciones avanzadas, con empresas que provean al público de servicios de calidad. B) A su vez, esto permitirá tener información de calidad, que sirva para desarrollarse, es decir, gracias a los elementos necesarios se podrá producir un alto nivel de intelectualidad. C) Esta calidad intelectual crearía los modelos de negocios idóneos para obtener ingresos, que logrará seguir con el paso a.

Como se sabe Internet ha sido uno de los avances tecnológicos más importantes, ya que entre otras tantas características ha fortalecido el vínculo entre editores, autores y público.  Y ha permitido la creación de nuevas demandas, en nuevos medios de expresión.

 Si bien el Internet ha sido la más importante. No cabe duda que el desarrollo de las tecnologías ha contribuido al desarrollo de los medios. Cabe señalar los hipertextos o los vínculos a páginas virtuales. Comienza a transformarse la visión tradicionalista de los libros convencionales a formatos electrónicos, sencillamente por la demanda que ha ido creciendo, sin considerar las facilidades y/o limitantes.
  
En su mayoría los documentos se han ido digitalizando gracias al famoso formato de “pdf” (portable document format”) el cual cuanta con la facilidad de permitir leer libros través de cualquier medio compatible. Sin embargo, aunque pareciera tener algunas características de los libros comunes, el tamaño de pantalla, resolución y la eficiencia todavía no logran ni parecerse a los libros.


Nuevas tecnologías y canales de producción y distribución

Los avances tecnológicos ha generado la apertura de nuevos mercados en la industria editorial. Además permite agrupar los mercados dependiendo del tipos de lectores y facilitando la interacción entre lectores, editores y autores.

La posición de las casas editoriales en la producción y distribución del libro ha generado que los modelos de negocios tradicionales se modifiquen y evolucionen. Entonces los avances tecnológicos en la impresión esta redefiniendo la producción. La digitalización ha facilitado la distribución del libro reduciendo los costos tras la eliminación del papel y disminuyendo los costos del producto.



SAGASTI, Francisco. El futuro del libro: el impacto de las nuevas tecnologías en el proceso de oferta y acceso al libro. Agenda: Perú, 2008, 63 pp.


jueves, 18 de abril de 2013

Control de lectura 9. La venta de libros.


Si bien a lo largo de este blog se ha tratado acerca de todas aquellas cuestiones que se tienen que tomar en cuenta para crear un libro, hasta sus elementos menos notorios. Ahora es tiempo de recalcar una vez terminado y terminada la labor de otros departamentos, la parte decisiva para saber cómo llegar al lector.
Datus C. Smith en su texto "La venta de libros" muestra un panorama todavía más amplio que el que ya se había hecho anteriormente acerca de lo que implica publicar un libro. En este caso, nos describe y acerca a un departamento imprescindible para las editoriales.
La función del departamento de ventas es tan importante que sin él no existiría la manera de tener lectores. La buena distribución de libros permitirá y el manejo de los ingresos, determinarán en alguna medida la calidad de los libros, los intereses de la editorial y los de la sociedad.
Dependiendo de los clientes existen cuatro formas de vender un libro: 

*A clientes individuales, en este caso a través de distintos medios como librerías, correos, y distintos medios la editorial vende directamente sus trabajos a los lectores.
*Instituciones: Dependiendo del tipo de libro y de instituciones varían las "estrategias". En su mayoría suelen ser escuelas o bibliotecas.
*Vendedores al menudeo: Venden al lector o interesado títulos uno por uno de diversas maneras, ya que no cuentan con una única variedad de títulos ni de una editorial en especial.
*Mayoristas: Intermediarios entre editoriales y vendedores de menudeo, se encargan de difundir los libros.

Cualquiera que sea la forma de vende los textos, el problema de la exportación aparece en todos, ya que la editorial suele enfrentarse a circunstancias que no benefician en nada su trabajo, dejando dicho puesto a intermediarios. 

El problema del lenguaje es uno de ellos, ya que es imposible vender un libro en francés a un país que no habla dicho idioma.

Sin embargo, el problema más grave es el factor económico: permisos de importación, obtención de divisas, tipo de cambio que eleva los precios al consumidor, tarifas e impuestos, costo de envío, y demás son trabas de gran envergadura económica que obstaculizan la venta de libros a nivel internacional.
El proceso de venta de los libros consiste en tres sencillos pasos: la promoción, es decir, dar a conocer el libro y darles el interés para que lo compren. La obtención de pedidos, convencerlos de adquirir la obra terminada.
Y por último la preparación y entrega de pedidos, que no es más de lo que su nombre indica, empacar y enviar los libros pedidos. Empero, aquí también se encuentra el cálculo de descuentos, costos de envío y un exhaustivo seguimiento a los pedidos.
Ligado a esto, el ISBN que tienen en su mayoría los libros en la página de copyright, tiene la intención de identificar los libros. Es una numeración de 10 dígitos, los cuales dicen el idioma, la editorial y el título de la obra.
Además de la calidad del libro en cuanto a contenido y estilo proporcionados por el autor y editor, los aspectos comerciales como el precio al público, los descuentos, el crédito. la posibilidad de devolución, la promoción, el servicio y la calendarización son de gran importancia.
Todos y cada uno de los aspectos anteriores deben ser considerados con base en el trabajo que se realizó en los procesos anteriores, agregando una alta creatividad de los publicistas, diseñadores y fabricantes para tener un éxito en las ventas independientemente del precio. Así como también es inherente la planeación y organización de las actividades.
Como se ha venido explicando el proceso editorial no es una actividad que concierna a unos cuantos, es a la vez un conjunto de actividades conformados por distintas personas que a su vez se caracterizan por tener distintas habilidades.
En este caso el departamento de ventas se mantiene ampliamente ligado a los departamentos de editorial, diseño y manufactura, promoción, contabilidad y estudio de mercado. Cada uno ayuda a su manera desde encontrar el tipo de libro que se busca hasta la manera de hacerlo lo más accesible posible al público.
Es por ello que la labor en equipo es fundamental para que la editorial en general logre el prestigio que le ayudará a ser reconocida.

Datus C. Smith Jr. Guía para la publicación de libros. México. Universidad de Guadalajara. 2001

Control 8. Familias y caracteres tipográficos. Los elementos del texto


Dentro de los elementos tipográficos encontramos en primera instancia la caja de composición la cual está compuesta por el espacio que se ocupa de la página para el texto (parte impresa en la plana) el cual incluye desde la cornisa hasta el número de página. Al respecto un dato importante es que entre el 70 y 85% de una página debe estar ocupado por texto.
Cuatro son los márgenes de una página: superior, inferior, exterior e interior. Recordemos que los márgenes se escogen en función de estética y propósito. El margen interior debe ser la mitad del margen exterior; y el inferior aproximadamente el doble que el superior. 
Los llamados colgados o descolgados son aquellos blancos que suelen dejarse a los inicios de capítulo o a las divisiones mayores de un libro, es decir, los espacios que quedan entre el inicio de la caja y el título de dicha parte. Este espacio suele dar estética y descanzo a la vista, una saturación vuelve tediosa la lectura y podrían perder lectores.
La sangría es el blanco que se aprecia al empezar el texto, su uso está en función del gusto editorial, puede ser utilizado en distintos apartados y de forma especial en citas y epígrafes. Así mismo los blancos entre las palabras de un texto también tienen que ser cuidados, existen espacios que facilitan en mayor medida la lectura como el 1/3 y ¼.
Los blancos como podemos observar son importantes para la estética, también en los subtítulos o simplemente se deja un blanco para resaltar y dar enfásis a la separación de tema.

Normal, francés y modernos son los tres distintos párrafos que existen, el primero suele ser el más común, el usual para formar el texto. En el francés suele sangrarse todas las líneas menos la primera, resaltando alguna palabra, un concepto u otro tipo de textos.
En cambio el párrafo moderno o americano no utiliza sangrías, este tipo de párrafos suele utilizarse en citas, sumarios o textos parecidos ya que al no tener blancos dificulta la lectura en textos grandes.
Si bien el tipo de párrafo es importante, el tamaño de letra y del interlineado es imprescindible. 8 y 12 puntos en la letra suele ser el más común, sin emabrgo, como todos los elementos que se mencionaron anteriormente cada uno se escoge por una intención. Desde las letras de menor tamaño para las notas, hasta las más grandes para títulos.
Si bien el tipo de párrafo es importante, el tamaño y cuerpo de letra así como del interlineado es imprescindible. 8 y 12 puntos en la letra suele ser el más común, sin embargo, como todos los elementos que se mencionaron anteriormente cada uno se escoge por una intención. El cuerpo de la letra varía dependiendo del tipo de tipografía, unos tienen más volumen que otros, y de esto varía el tamaño de la letra.
El otro aspecto igual de importante es el interlineado, es decir, la separación entre dos líneas, aumenta o disminuye los blancos. El autor hace énfasis en el cuerpo y tamaño de la letra y del interlineado como elementos tipográficos, no deja de lado otros que son igual de importantes estética y funcionalmente.
Los filetes son aquellas lineas que delimitan las ilustraciones, o bien diferentes partes del texto, su grosos varia dependiendo la editorial pero su correcta utilización otorga claridad al texto. Su variedad es tan grande que existen combinaciones para cumplir un solo objetivo. Por último Zavala Ruíz menciona las orlas, quienes cumplen la función de adornar o enmarcar algunos trabajos.


Como se puede apreciar los elementos además de darle un sentido único al texto, son utilizados a su vez estéticamente para facilitar la lectura y volverla atractiva. 



Zavala Ruiz, Roberto (2012), “Caja, interlínea y otros elementos tipográficos” en El libro y sus orillas, México, Fondo de Cultura Económica, páginas 35-47

Control 7: El libro por dentro y por fuera

Todo elemento tiene una composición, está finamente estructurado y cuidadosamente cuidado. Los libros tienen una forma de ser que pareciera tan sencilla, sin embargo, sus componentes y estilos varían dependiendo de las necesidades a las que se enfrente su creador.

Esto comienza con la cubierta, el nombre de la obra, autor, editorial e imagen resaltan por encima de cualquiera. Seguida de la cubierta la segunda de forros la cual se deja en blanco suele ser ignorada por los lectores. Las páginas falsas quienes llevan la numeración 1 y 2 pasan desapercibidas. La anteportada vuelve hacer hincapié en el título del libro.

La portada aparece en la página 5 donde se repiten los datos más importantes, como el nombre del autor, de la obra, la editorial (lugar donde se ubica y año de publicación). Seguida de ésta, se encuentra la página legal, la cual muestra los datos que por ley debe de llevar un libro.

 La dedicatoria o el epígrafe tomarán únicamente la página 7 dejando en blanco la siguiente. Para que el inicio de la obra comience en una página impar. Otros textos complementarios como el prólogo, prefacio, introducción pueden ser incluidas o no, dependiendo de la obra y del autor.


Un aspecto importante es el índice general o de contenido ya que enlista las partes o capítulos del libro. El texto dependiendo del contenido puede estar acompañado de distintos elementos/ilustraciones y puede contener o no apéndices o anexos, cuadros y material gráfico y notas. 


La bibliografía es parte primordial de la obra; los vocabularios o glosarios también si los hay pueden aparecer, así como los índices analíticos, índices de láminas o el general. El colofón obedece a disposiciones legales, ya que contiene el nombre y dirección del impresor, el término de la impresión y número de ejemplares.


La tercera de forros se deja en blanco, o dependiendo de la editorial puede incluirse algún anuncio. En la contraportada puede ofrecerse una breve presentación de la obra o una biografía del autor, terminando las partes que conforman este libro. 

Si bien la mayoría de las obras tienen partes, secciones o tomos; debe comenzar en página impar al igual que los capítulos que lo conformen. Desde un inicio quedan establecidas las características tipográficas con todos los textos que aparecerán. Si es más grande o pequeña que otra, es diferente el tipo de letra o está alineado a la derecha, izquierda o al centro es porque tiene una intención. 

Algo primordial, es el tamaño del libro establecido con las medidas que se tenían de papel: carta, media carta, etcétera, sin embargo actualmente varias editoriales juegan con éste haciendo maravillas. Sin embargo, todavía la mayoría de los libros están determinados por los dobleces de una hoja.


Si bien ya se tuvo claro el tamaño del papel, el tipo de éste está prácticamente ligado con su contenido, incluso puede haber más de uno debido a los distintos contenidos que pueda mostrar. Características que van desde el grosor, la opacidad hasta el color de papel y la textura se convierte en un elemento de gran cuidado para que vaya de acuerdo con el contenido y sea atractivo para el lector.


Tipos de papel hay en demasía, el problema al que se enfrentan los editores es encontrar el idóneo para el tipo de texto, que no vuelva pesada la lectura y lo vuelva llamativo e interesante al lector. Papel alisado o satinado para aquella publicación con puro texto o bien un estucado para aquél que contenga imágenes en su mayoría.


Son todos y cada uno de estos componentes los que hacen posible que un libro sea lo que vemos en las librerías y/o bibliotecas. Pareciera un procedimiento sencillo, sin embargo, se necesitan tomar decisiones que pasan inadvertidas para que el libro quede como el autor guste.

ZAVALA, Roberto. El libro y sus orillas. México, UNAM, 1995. Biblioteca del Editor.

Para deleitarse la púpila

Esto sí es hermoso

jueves, 14 de marzo de 2013

Control 5. Corrección del Manuscrito: El Corrector



Si bien la función de un editor no es cosa sencilla, éste tiene la gran responsabilidad de, una vez aceptado el reto de publicar un manuscrito, corregirlo y prepararlo para la imprenta. Un trabajo realizable pero desde luego nada sencillo.



Es importante decir que el autor obtiene ayuda de un corrector o en los casos de autores “importantes” del mismo editor en jefe o del director de la empresa para ayudarle a organizar lo mejor posible las ideas de su obra. Su papel en el proceso editorial es sumamente importante ya que, el corrector “toma en sus manos todas las cuestiones editoriales desde el momento en que la imprenta decide publicar el manuscrito hasta la entrega del libro terminado”.

Su trabajo es tan importante que tiene relación con todas las áreas que intervienen en la edición del libro. La no intervención de este personaje en la edición de manuscritos ocasionaría un colapso en la editorial, el autor y sobre todo el público, ya que no existiría una precisión en las ideas del autor y sería un rotundo fracaso.

Incluso su labor tiene que ser muy cuidadosa, debe de entender las ideas, sin modificar lo que el autor quiere dar a entender, además de no pretender ser mejor que el autor, al contrario, el autor debe comprender que el corrector está ahí porque sabe lo que se necesita para que las ideas sean claras y precisas. Esto claro, sin modificar el estilo que el de manera intencional realizó.

Son siete las claves que un corrector debe de cuidar para que el éxito de la edición de libros se cumpla (los puntos siguientes son utilizados en los manuscritos que el propio autor da al editor):
La primera consiste en la legibilidad, tener una lectura fácil, entendible y rápida para que el tipógrafo haga de forma sencilla su labor y el público no tenga problemas en entenderlo. Unificación, mantener una sola “línea”, no confundir al lector con palabras que en ocasiones den a entender una cosa y después otra. Imprescindible la ortografía, buscar cuales son las palabras correctas, y corregir aquellos errores que se hayan hecho en el manuscrito original. La trasliteración de los signos de un idioma a otro que sea entendible para ambas lenguas. La puntuación, la utilización de los mismos de forma intencional provoca un propósito y estilo realizado por el autor, de igual manera que las abreviaturas. Las formas alternativas, se toman como apreciaciones subjetivas, el editor decide de qué forma escribirlas. La unificación en material auxiliar es importante debido a que debe acomodar los materiales extras, de tal forma que el contenido sea fácil de entender y comprender.

Modificar las ideas del autor para hacer de su manuscrito algo sencillo y fácil de leer no es cosa sencilla, las explicaciones serán demasiadas para que el escritor entienda que es para que su obra sea mejor. Sin duda un trabajo que debe ganarse el corrector.

Una persona preparada es requisito para que alguien se convierta en corrector, tener grandes niveles de conocimientos generales ayudarán a verificar/detectar algunos de los datos que el escritor puso en su obra. Además, la inteligencia, imaginación y amor a la lectura serán herramientas indispensables, para que su trabajo sea realmente bueno, claro que el apoyo de otros materiales es imprescindible, uno no lo sabe todo. Otro aspecto de igual importancia es el contenido del libro, el cual debe ir de acuerdo a las políticas editoriales no sólo de la empresa que lo publicará, sino también de las leyes nacionales y las violaciones a los derechos de propiedad literaria de otros autores o editoriales.

Una vez que se haya terminado el proceso de corrección, el mismo corrector debe cerciorarse de que el manuscrito esté completo en cuanto a de contenido; tamaño de letra, gráficas, interlineado, portada, bibliografía, etcétera. De no ser así, una consulta con el tipógrafo corregirá o modificará los detalles que se hayan encontrado.

Si bien existe un infinidad de textos “especializados” el corrector puede ser externo a la empresa editorial, personas especializadas en el tema del que trata el manuscrito, sin embargo, no tendrá una unificación con la misma empresa.

Una vez que el corrector haya realizado todas las actividades antes mencionadas, y el manuscrito según la perspectiva del corrector esté listo, se manda al autor para que lo revise y haga las anotaciones pertinentes, quién lo regresa al tipógrafo para su pronta impresión, esto desde luego sino existen cambios en el contenido, ya que algunos cambios al inicio de los párrafos “puede obligar al tipógrafo a rehacerlo todo”.

Algo importante a destacar, son la ideas y/o modificaciones que el autor va creando a lo largo del proceso de edición, ya que si existen algunas que cambien lo que hasta entonces ha hecho el corrector, un cargo extra por agregar dichas observaciones.

Sin duda, uno de los trabajos más difíciles de realizar es el de corrector, de manera incluso obligatoria, interviene en casi todas las facetas de edición, a pesar de todo, este trabajo es el más gratificante, enriquece la inteligencia, el conocimiento, la dedicación y la diplomacia. Y no hay nadie más que el autor y el público quienes juzguen y aprueben el arduo trabajo de esta persona.


Datus, C. Smith Jr. “Corrección del manuscrito” en Guía para la publicación de los libros. Universidad de Guadalajara. México. Asociación de Editoriales de Instituciones de Educación Superior de México. 1991. p. 69-82

Control 4. De la idea al Libro: El Editor


Todo buen editor busca las posibilidades de salir a delante, obtener prestigio y ganancias económicas, todo, si es posible de una sola vez. Sin embargo, esto se da a partir de la intención y atención que tengan los editores hacía con su trabajo.

Ya se había comentado que el trabajo de una empresa editorial no funge en función de una sola persona, sino de un complejo equipo de trabajadores especializados, de acuerdo a sus habilidades y aptitudes. Es decir, es una organización y como tal deben de tomar las decisiones que beneficien a todas y cada una de ellas.  La decisión misma de qué manuscrito se debe publicar y cuál no, se tomará únicamente a través de un acuerdo entre el personal de la editorial, ya que puede para un equipo ser viable y para otros no.

La labor del editor es imprescindible, sobre todo cuando el trabajo de éste determina si la editorial seguirá funcionando o no. Desde luego con una organización bien establecida ya sea a base de tarjetas acerca de cuándo se recibió/entregó el manuscrito, cuáles son los que se encuentran en duda, etcétera (empezando con el nombre o apellido del autor); esto facilitará de una mejor forma el manejo de los manuscritos.

Revisar manuscritos no es cosa sencilla, un mal manejo y la revisión de los mismos que no resulten favorables costará tiempo y dinero. El trabajo del editor para escoger qué manuscrito es viable de publicarse, depende en primera instancia de la temática que maneje, si está o no a los temas que interesan a la editorial o la extensión del mismo para el tipo de libro contemplado.

Al realizar la primera lectura, el editor o un consultor contratado se determina si vale la pena darle un mayor seguimiento al manuscrito o debe ser olvidado. Así mismo, aunque la mayoría esté de acuerdo en publicar el manuscrito, otros obstáculos suelen presentarse para que el editor diga un sí definitivo.

En primera instancia el editor debe tener un actualizado contexto para “predecir” las reacciones del público, especialistas que opinen y aporten una mejor visión en cuanto a temáticas específicas dependiendo de su manuscrito, un “guía” (consultor) que aporte conocimientos útiles, departamentos de producción, ventas y finanzas que hagan un buen trabajo.

Todos estos elementos conformarán la base y temática de la editorial, ya sea enfocada únicamente a una rama (ciencia, educación) o dependiendo de lo grande que sea ésta puede ocuparse de diversos temas ayudada de distintos departamentos que se encargan de cada uno.

A pesar de todo, existen distintas formas por las cuales llega un manuscrito a la editorial. Cuando una editorial tiene prestigio gracias a los buenos trabajos que ha realizado, esto le bastará para que algunos manuscritos lleguen por cuenta propia; sin embargo, existen otras cuestiones que hacen llegar los trabajos a las empresas editoriales:

El personal sugiere algunos textos a los editores, sobre todo quienes conocen a personas ligadas al mundo de los libros. Los buscadores de textos son quienes fuera de la empresa, trabajan para buscar y hacer llegar los manuscritos a las empresas; inclusive los premios nacionales e internacionales son de gran ayuda, ya que provoca el interés de los manuscritos. Los agentes literarios no trabaja para la empresa sino para el autor, se encarga prácticamente de vender su obra a las editoriales y negociar su publicación.

Una vez recomendado el manuscrito, la empresa no sólo observa si el texto es bueno o no, también visualiza las posibilidades de otros manuscritos a fines al primero inclusive, escritos por otros autores. La creación de series resulta un incentivo (económico y editorial) siempre y cuando la temática no se haya abordado en demasía.

El dinero es uno de los ejes más importantes que existan en las editoriales, incluso antes de publicar un manuscrito, son diferentes y muchas las actividades y el personal que se tiene que contratar y hacer para que el proceso editorial se lleve a cabo.

En este caso, el editor se encarga de manejar y financiar los costos e ingresos, así como las fechas en que se tiene que pagar y recibir las entradas, incluso tiene que recurrir a préstamos y/o inversionistas que confían plenamente en su empresa, para la obtención de estos ingresos. Cuando existen continuaciones de publicaciones, los ingresos de la primera pueden contribuir económicamente a las posteriores.

La última función que realiza el editor  y no menos importante, consiste en conocer al público interesado en la obra, cuya función es brindada al departamento de ventas en planeación; ellos son quienes elaboran un plan de distribución masiva con precios accesibles, dependiendo del material que se haya utilizado y el contenido que éstos tengan. 


Datus, C. Smith Jr. “Desarrollo editorial: de la idea al libro” en Guía para la publicación de los libros.Universidad de Guadalajara. México. Asociación de Editoriales de Instituciones de Educación Superior de México. 1991. p. 54-68

lunes, 18 de febrero de 2013

Control 03: La administración editorial




Importante saber en cuestiones editoriales, a quién va dirigido el trabajo que se va a realizar, sin embargo, la creatividad y la imaginación por parte del editor también son fundamentales para encontrar el punto exacto que haga acomodarse al público de acuerdo a sus necesidades e intereses para que sea una publicación exitosa. Sin olvidar la inminente relación editor, autor, lector.

Como se ha visto, la producción editorial es un proceso complejo y más cuándo el interés económico no es de gran relevancia para los amantes de la difusión de obras y autores. Que para llevar a cabo sus propósitos, ya se veía que su trabajo no se basa en el esfuerzo y la dedicación de una persona, sino de todo un equipo de profesionales, con conocimientos más que necesarios para terminar su fin común.

El capítulo “Administración de una empresa de cultura” de Fernando Esteves Fros y Jorge Vanzulli nos muestra cómo funciona la organización de una empresa editorial, sin dejar de aclarar que las remuneraciones simbólicas no son sino lo más importante que una empresa pueda obtener a cambio de su esfuerzo.

Toda empresa editorial tiene determinados preceptos filosóficos que la harán caracterizarse de todas las demás, a esto se refiere con los tipos de publicaciones que realice, el lenguaje, los diseños, etcétera. Estas cuestiones se deben enfocar de acuerdo a las necesidades y deseos que se pretendan satisfacer, el tipo de productos o servicios con los que satisfacerá a los consumidores y las ventajas con las cuáles sacará provecho de toda la competencia.

Ahora bien, la empresa editorial es una organización, su óptimo desarrollo implica una división del trabajo en tres ramas, la producción, comercialización y administración; que cómo ya se veía optimizan recursos, tiempo y “mano de obra”. Estas secciones a su vez están dadas para que el personal adecuado tenga las actividades correctas dependiendo de su talento, intereses y habilidades que harán aún más fácil la producción.

El departamento de administración editorial es complejo, se basa principalmente en el cuidado y seguimiento de los aspectos económicos, políticos, las relaciones con otros personales y la inseparable organización del tiempo. Todo sumamente cuidado para que la inversión que se le hizo a cada obra sea correctamente esperada, pues no se obtienen inmediatamente después de que una publicación fuera puesta a la venta; tienen que organizar sus ideas, propuestas y textos para que los ingresos sean reembolsados de forma equilibrada.

Los autores recalcan dos tareas como unas de las más frecuentes y complejas:
El tiraje que se va a realizar; muchos factores se tienen que revisar anteriormente para poder saber cuántos serán.  Una mala planeación y la empresa en general sería afectada. El pago de los derechos del autor es la otra tarea, donde cualquier incumplimiento costaría más caro en la credibilidad del los autores que lo económico para la editorial.

Si bien se han visto lo complejo que resulta una empresa editorial como organización, todo esto se basa en la complicada relación que se tenga entre el editor y el autor. Un buen trato por parte de las editoriales hacia sus autores, así como la correcta valoración de su esfuerzo y el trabajo jamás le faltará a éstas.

Sin duda, el reconocimiento y prestigio que se gane una editorial será dado por los contratos y antecedentes que la misma se haya ganado. Y todo esto gracias a la calidad de los contenidos que sólo el público con el paso del tiempo le podrán calificar.

Es de sabios reconocer los errores, pero en el caso de las publicaciones de los libros y como en la mayoría de los casos sucede, cuando hay algún fracaso en este caso por parte de los editorialistas el autor suele culparlos, pero cuando es un éxito rotundo, la mayoría ni se acuerda de ellos.

Muchas serán las relaciones que se creen y obtengan en una editorial, tanto de forma externa como interna, sin embargo, algo primordial que deben tomar en cuenta las editoriales es conocer a la esencia de su trabajo, el autor. Nada les dará mejor prestigio y reconocimiento que las publicaciones que tengan éxito gracias al buen manejo de los conocimientos y estrategias (rentabilidad económica y/o aporte cultural).

Pero además de todo esto, es importante cuestionarse sobre la opción que tienen los editoriales de poner énfasis en la cuestión económica o a la cultural, y que los especialistas recalcan a la producción intelectual y artística como la que debe sobresalir.

A todo esto, los autores cierran con una reflexión que en lo personal poco se ha hablado al respecto, porque es sumamente entendible pero nada reconfortante: el apoyo a las obras basadas en su mayoría por “el interés del público” (en función de la demanda) que recalcan más un interés económico, que en un interés intelectual porque simple y sencillamente como se ha venido recalcando, la mayoría de la gente no lee.



Esteves Fros, Fernando, et. Al. “Administración de una empresa de cultura” en El mundo de la edición de libros. Paidós Diagonales. Buenos Aires. 2002




jueves, 14 de febrero de 2013

Control 2: Guía para la publicación de libros




La mayoría de la gente no tiene ni idea de lo que es y lo que implica trabajar en una editorial, sin embargo, la publicación de libros tiene un aporte sumamente importante en cuanto al desarrollo social, educativo y económico de un país; esto a pesar del poco interés y los insuficientes lectores que hay.

Datus C. Smith y su texto Guía para la publicación de libros, recalca en primera instancia la relevancia que han tenido los libros en cuanto a que son la mejor herramienta para la educación, pues ésta es fundamental para que el país tenga un óptimo desarrollo en todos los aspectos. Es decir, el autor comienza explicando la importancia de la materia prima de los editores, los libros, para posteriormente validar la dedicación y el trabajo de los editores.

Ventajas al leer son demasiadas, la mayoría lo sabe; pero cuando se tienen textos cercanos al contexto inmediato en el que se desenvuelven los lectores y cuando existe una identificación con lo que se está leyendo, la probabilidad de que se lea con gusto es mayor, sin embargo, esto no es lo único en lo que se tienen que preocupar los editores para que su publicación tenga éxito.

El precio del papel y elementos necesarios, vendedores, publicidad, permisos, reglamentos y demás cuestiones que uno siquiera se hubiera imaginado, son complementos a los que las casas editoriales tienen que enfrentarse toda vez que tenga en puerta un nuevo proyecto.
A pesar de todo, las recomendaciones, opciones y sugerencias no faltan si se trata de exponer los lineamientos generales para la publicación de un libro, ya que cada una de las editoriales debe adaptar su trabajo y dichos recursos de acuerdo a las necesidades y propósitos que se haya planteado; porque cada país o región tiene necesidades editoriales distintas que dependen de su público.

Todo lo complejo que resulta producir un libro y hacerlo llegar al lector, se logra gracias al trabajo en conjunto de un complejo equipo. Organizado y clasificado en: el autor (la esencia del trabajo editorial) que es quien escribe la obra, el impresor, quien transforma la obra en un libro, el vendedor, cuya tarea es poner a la venta los tirajes, y el editor, el estratega y organizador de todo.
Pero, precisamente para comprender el significado mismo de lo que es una empresa editorial, la descripción de cada función (autor, el impresor, el vendedor y el editor) permitirá darle la importancia que tiene una empresa editorial, además de las complicaciones nada fáciles de solucionar por las que se enfrentan todos y cada uno de los integrantes para sacar adelante una obra.

El autor es la esencia del trabajo de todo editor, cada obra publicada tiene o debería otorgarle, un reconocimiento por parte de la sociedad. A pesar de ello, las circunstancias en las que se encuentra a la hora de querer publicar su texto no son sencillas; además de darle su trabajo al editor, éste también puede ayudarle a conseguir algunos elementos de importancia para obtener un trabajo que sea grato para todos: el autor, la editorial y el lector.

Es importante mencionar, el gran énfasis que hace Smith respecto a la “piratería” en los libros (en ocasiones considerada un apoyo para la industria editorial), e incluso las vías que puede tomar un autor respecto a regalar al mundo o no la reproducción de su obra. Esto no con la finalidad de dar a conocer las posibilidades con las que cuentan, muy al contrario para recalcar la situación tan complicada que se está suscitando en cuanto a la motivación de la creación de libros.

El impresor es quien fabrica los libros, acomoda todos los elementos de acuerdo a las órdenes del editor y lo imprime. Sin embargo, el correcto y meticuloso cuidado en la calidad del papel, la composición tipográfica, los colores,  el formato, incluso correcciones de estilo o tipográficas (que comprenderían tareas únicamente de los editores), pueden resultar en un trabajo sumamente brillante.

Importante es tener una buena promoción de los libros, las cuales se dan de acuerdo a evaluaciones del entorno en el que se quiere (o tengan que) sean vendidos los libros, y de esto se encarga el vendedor. Las librerías dependiendo de la variedad de temas con los que cuente, podrá estimular intereses y satisfacer gustos. De valientes es tener toda una inversión esperando por meses e incluso años en anaqueles o stands  pues vendiendo los libros comprados al editor será la única manera de recuperar su dinero.

Llegando al punto culminante de todo el proceso editorial, encontramos al editor, coordinador máximo de la empresa editorial. Ocupando un lugar central, éste personaje se encarga de la planeación y organización de todo el proceso, desde recibir la obra hasta la supervisión hasta la distribución del libro terminado.

Un trabajo con muchas presiones y organizaciones; esta labor requiere de una visión sumamente amplia, moderna e innovadora, capaz de adaptar su negocio a las circunstancias de cada país.
Son tan amplias las labores de un editor que básicamente se dividen en tres: la edición, correspondiente a la preparación del manuscrito entregado por el autor para su impresión; la producción, que incluye el diseño y formato del nuevo libro para su manufactura y por último, la venta y el mercado, promociones, además del grupo objetivo al que va dirigido.

Es así como el trabajo del editor comprende una difícil tarea que sólo entendiendo la importancia de los libros, permitirá entender y valorar el quehacer al que se enfrentan todas las casas editoriales para obtener el libro que el público necesita.

Recordemos de nueva cuenta que el principal propósito de un libro es comunicar, que esto no debe dejarse atrás por muchas innovaciones tecnológicas que vayan surgiendo, sino se deben conjugar para que la importancia de los libros y el trabajo arduo de cada persona que hace posible la publicación de los mismos crezca cada día más, fomenten a su vez una mejor comunicación y se obtenga un óptimo desarrollo educativo, social y económico.



Datus, C. Smith, Jr. Guía para la publicación de libros, Universidad de Guadalajara. 1991. México.