La mayoría de la gente no tiene ni idea de lo que es y
lo que implica trabajar en una editorial, sin embargo, la publicación de libros
tiene un aporte sumamente importante en cuanto al desarrollo social, educativo
y económico de un país; esto a pesar del poco interés y los insuficientes
lectores que hay.
Datus C. Smith y su texto Guía para la publicación de libros, recalca en primera instancia la
relevancia que han tenido los libros en cuanto a que son la mejor herramienta para
la educación, pues ésta es fundamental para que el país tenga un óptimo
desarrollo en todos los aspectos. Es decir, el autor comienza explicando la
importancia de la materia prima de los editores, los libros, para
posteriormente validar la dedicación y el trabajo de los editores.
Ventajas al leer son demasiadas, la mayoría lo sabe;
pero cuando se tienen textos cercanos al contexto inmediato en el que se
desenvuelven los lectores y cuando existe una identificación con lo que se está
leyendo, la probabilidad de que se lea con gusto es mayor, sin embargo, esto no
es lo único en lo que se tienen que preocupar los editores para que su
publicación tenga éxito.
El precio del papel y elementos necesarios, vendedores,
publicidad, permisos, reglamentos y demás cuestiones que uno siquiera se
hubiera imaginado, son complementos a los que las casas editoriales tienen que
enfrentarse toda vez que tenga en puerta un nuevo proyecto.
A pesar de todo, las recomendaciones, opciones y
sugerencias no faltan si se trata de exponer los lineamientos generales para la
publicación de un libro, ya que cada una de las editoriales debe adaptar su
trabajo y dichos recursos de acuerdo a las necesidades y propósitos que se haya
planteado; porque cada país o región tiene necesidades editoriales distintas
que dependen de su público.
Todo lo complejo que resulta producir un libro y
hacerlo llegar al lector, se logra gracias al trabajo en conjunto de un
complejo equipo. Organizado y clasificado en: el autor (la esencia del trabajo
editorial) que es quien escribe la obra, el impresor, quien transforma la obra
en un libro, el vendedor, cuya tarea es poner a la venta los tirajes, y el
editor, el estratega y organizador de todo.
Pero, precisamente para comprender el significado
mismo de lo que es una empresa editorial, la descripción de cada función
(autor, el impresor, el vendedor y el editor) permitirá darle la importancia
que tiene una empresa editorial, además de las complicaciones nada fáciles de
solucionar por las que se enfrentan todos y cada uno de los integrantes para
sacar adelante una obra.
El autor es la esencia del trabajo de todo editor,
cada obra publicada tiene o debería otorgarle, un reconocimiento por parte de
la sociedad. A pesar de ello, las circunstancias en las que se encuentra a la
hora de querer publicar su texto no son sencillas; además de darle su trabajo
al editor, éste también puede ayudarle a conseguir algunos elementos de
importancia para obtener un trabajo que sea grato para todos: el autor, la
editorial y el lector.
Es importante mencionar, el gran énfasis que hace
Smith respecto a la “piratería” en los libros (en ocasiones considerada un
apoyo para la industria editorial), e incluso las vías que puede tomar un autor
respecto a regalar al mundo o no la reproducción de su obra. Esto no con la
finalidad de dar a conocer las posibilidades con las que cuentan, muy al
contrario para recalcar la situación tan complicada que se está suscitando en
cuanto a la motivación de la creación de libros.
El impresor es quien fabrica los libros, acomoda todos
los elementos de acuerdo a las órdenes del editor y lo imprime. Sin embargo, el
correcto y meticuloso cuidado en la calidad del papel, la composición
tipográfica, los colores, el formato,
incluso correcciones de estilo o tipográficas (que comprenderían tareas
únicamente de los editores), pueden resultar en un trabajo sumamente brillante.
Importante es tener una buena promoción de los libros,
las cuales se dan de acuerdo a evaluaciones del entorno en el que se quiere (o
tengan que) sean vendidos los libros, y de esto se encarga el vendedor. Las
librerías dependiendo de la variedad de temas con los que cuente, podrá
estimular intereses y satisfacer gustos. De valientes es tener toda una
inversión esperando por meses e incluso años en anaqueles o stands pues
vendiendo los libros comprados al editor será la única manera de recuperar su
dinero.
Llegando al punto culminante de todo el proceso editorial,
encontramos al editor, coordinador máximo de la empresa editorial. Ocupando un
lugar central, éste personaje se encarga de la planeación y organización de todo
el proceso, desde recibir la obra hasta la supervisión hasta la distribución
del libro terminado.
Un trabajo con muchas presiones y organizaciones; esta
labor requiere de una visión sumamente amplia, moderna e innovadora, capaz de
adaptar su negocio a las circunstancias de cada país.
Son tan amplias las labores de un editor que
básicamente se dividen en tres: la edición, correspondiente a la preparación
del manuscrito entregado por el autor para su impresión; la producción, que
incluye el diseño y formato del nuevo libro para su manufactura y por último,
la venta y el mercado, promociones, además del grupo objetivo al que va
dirigido.
Es así como el trabajo del editor comprende una
difícil tarea que sólo entendiendo la importancia de los libros, permitirá entender
y valorar el quehacer al que se enfrentan todas las casas editoriales para
obtener el libro que el público necesita.
Recordemos de nueva cuenta que el principal propósito
de un libro es comunicar, que esto no debe dejarse atrás por muchas
innovaciones tecnológicas que vayan surgiendo, sino se deben conjugar para que
la importancia de los libros y el trabajo arduo de cada persona que hace
posible la publicación de los mismos crezca cada día más, fomenten a su vez una
mejor comunicación y se obtenga un óptimo desarrollo educativo, social y
económico.
Datus, C. Smith, Jr. Guía para la publicación de libros, Universidad de Guadalajara. 1991. México.