jueves, 18 de abril de 2013

Control 7: El libro por dentro y por fuera

Todo elemento tiene una composición, está finamente estructurado y cuidadosamente cuidado. Los libros tienen una forma de ser que pareciera tan sencilla, sin embargo, sus componentes y estilos varían dependiendo de las necesidades a las que se enfrente su creador.

Esto comienza con la cubierta, el nombre de la obra, autor, editorial e imagen resaltan por encima de cualquiera. Seguida de la cubierta la segunda de forros la cual se deja en blanco suele ser ignorada por los lectores. Las páginas falsas quienes llevan la numeración 1 y 2 pasan desapercibidas. La anteportada vuelve hacer hincapié en el título del libro.

La portada aparece en la página 5 donde se repiten los datos más importantes, como el nombre del autor, de la obra, la editorial (lugar donde se ubica y año de publicación). Seguida de ésta, se encuentra la página legal, la cual muestra los datos que por ley debe de llevar un libro.

 La dedicatoria o el epígrafe tomarán únicamente la página 7 dejando en blanco la siguiente. Para que el inicio de la obra comience en una página impar. Otros textos complementarios como el prólogo, prefacio, introducción pueden ser incluidas o no, dependiendo de la obra y del autor.


Un aspecto importante es el índice general o de contenido ya que enlista las partes o capítulos del libro. El texto dependiendo del contenido puede estar acompañado de distintos elementos/ilustraciones y puede contener o no apéndices o anexos, cuadros y material gráfico y notas. 


La bibliografía es parte primordial de la obra; los vocabularios o glosarios también si los hay pueden aparecer, así como los índices analíticos, índices de láminas o el general. El colofón obedece a disposiciones legales, ya que contiene el nombre y dirección del impresor, el término de la impresión y número de ejemplares.


La tercera de forros se deja en blanco, o dependiendo de la editorial puede incluirse algún anuncio. En la contraportada puede ofrecerse una breve presentación de la obra o una biografía del autor, terminando las partes que conforman este libro. 

Si bien la mayoría de las obras tienen partes, secciones o tomos; debe comenzar en página impar al igual que los capítulos que lo conformen. Desde un inicio quedan establecidas las características tipográficas con todos los textos que aparecerán. Si es más grande o pequeña que otra, es diferente el tipo de letra o está alineado a la derecha, izquierda o al centro es porque tiene una intención. 

Algo primordial, es el tamaño del libro establecido con las medidas que se tenían de papel: carta, media carta, etcétera, sin embargo actualmente varias editoriales juegan con éste haciendo maravillas. Sin embargo, todavía la mayoría de los libros están determinados por los dobleces de una hoja.


Si bien ya se tuvo claro el tamaño del papel, el tipo de éste está prácticamente ligado con su contenido, incluso puede haber más de uno debido a los distintos contenidos que pueda mostrar. Características que van desde el grosor, la opacidad hasta el color de papel y la textura se convierte en un elemento de gran cuidado para que vaya de acuerdo con el contenido y sea atractivo para el lector.


Tipos de papel hay en demasía, el problema al que se enfrentan los editores es encontrar el idóneo para el tipo de texto, que no vuelva pesada la lectura y lo vuelva llamativo e interesante al lector. Papel alisado o satinado para aquella publicación con puro texto o bien un estucado para aquél que contenga imágenes en su mayoría.


Son todos y cada uno de estos componentes los que hacen posible que un libro sea lo que vemos en las librerías y/o bibliotecas. Pareciera un procedimiento sencillo, sin embargo, se necesitan tomar decisiones que pasan inadvertidas para que el libro quede como el autor guste.

ZAVALA, Roberto. El libro y sus orillas. México, UNAM, 1995. Biblioteca del Editor.

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