jueves, 18 de abril de 2013

Control 8. Familias y caracteres tipográficos. Los elementos del texto


Dentro de los elementos tipográficos encontramos en primera instancia la caja de composición la cual está compuesta por el espacio que se ocupa de la página para el texto (parte impresa en la plana) el cual incluye desde la cornisa hasta el número de página. Al respecto un dato importante es que entre el 70 y 85% de una página debe estar ocupado por texto.
Cuatro son los márgenes de una página: superior, inferior, exterior e interior. Recordemos que los márgenes se escogen en función de estética y propósito. El margen interior debe ser la mitad del margen exterior; y el inferior aproximadamente el doble que el superior. 
Los llamados colgados o descolgados son aquellos blancos que suelen dejarse a los inicios de capítulo o a las divisiones mayores de un libro, es decir, los espacios que quedan entre el inicio de la caja y el título de dicha parte. Este espacio suele dar estética y descanzo a la vista, una saturación vuelve tediosa la lectura y podrían perder lectores.
La sangría es el blanco que se aprecia al empezar el texto, su uso está en función del gusto editorial, puede ser utilizado en distintos apartados y de forma especial en citas y epígrafes. Así mismo los blancos entre las palabras de un texto también tienen que ser cuidados, existen espacios que facilitan en mayor medida la lectura como el 1/3 y ¼.
Los blancos como podemos observar son importantes para la estética, también en los subtítulos o simplemente se deja un blanco para resaltar y dar enfásis a la separación de tema.

Normal, francés y modernos son los tres distintos párrafos que existen, el primero suele ser el más común, el usual para formar el texto. En el francés suele sangrarse todas las líneas menos la primera, resaltando alguna palabra, un concepto u otro tipo de textos.
En cambio el párrafo moderno o americano no utiliza sangrías, este tipo de párrafos suele utilizarse en citas, sumarios o textos parecidos ya que al no tener blancos dificulta la lectura en textos grandes.
Si bien el tipo de párrafo es importante, el tamaño de letra y del interlineado es imprescindible. 8 y 12 puntos en la letra suele ser el más común, sin emabrgo, como todos los elementos que se mencionaron anteriormente cada uno se escoge por una intención. Desde las letras de menor tamaño para las notas, hasta las más grandes para títulos.
Si bien el tipo de párrafo es importante, el tamaño y cuerpo de letra así como del interlineado es imprescindible. 8 y 12 puntos en la letra suele ser el más común, sin embargo, como todos los elementos que se mencionaron anteriormente cada uno se escoge por una intención. El cuerpo de la letra varía dependiendo del tipo de tipografía, unos tienen más volumen que otros, y de esto varía el tamaño de la letra.
El otro aspecto igual de importante es el interlineado, es decir, la separación entre dos líneas, aumenta o disminuye los blancos. El autor hace énfasis en el cuerpo y tamaño de la letra y del interlineado como elementos tipográficos, no deja de lado otros que son igual de importantes estética y funcionalmente.
Los filetes son aquellas lineas que delimitan las ilustraciones, o bien diferentes partes del texto, su grosos varia dependiendo la editorial pero su correcta utilización otorga claridad al texto. Su variedad es tan grande que existen combinaciones para cumplir un solo objetivo. Por último Zavala Ruíz menciona las orlas, quienes cumplen la función de adornar o enmarcar algunos trabajos.


Como se puede apreciar los elementos además de darle un sentido único al texto, son utilizados a su vez estéticamente para facilitar la lectura y volverla atractiva. 



Zavala Ruiz, Roberto (2012), “Caja, interlínea y otros elementos tipográficos” en El libro y sus orillas, México, Fondo de Cultura Económica, páginas 35-47

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