Dentro
de los elementos tipográficos encontramos en primera instancia la caja de
composición la cual está compuesta por el espacio que se ocupa de la página
para el texto (parte impresa en la plana) el cual incluye desde la cornisa
hasta el número de página. Al respecto un dato importante es que entre el 70 y
85% de una página debe estar ocupado por texto.
Cuatro
son los márgenes de una página: superior, inferior, exterior e interior.
Recordemos que los márgenes se escogen en función de estética y propósito. El
margen interior debe ser la mitad del margen exterior; y el inferior
aproximadamente el doble que el superior.
Los
llamados colgados o descolgados son aquellos blancos que suelen dejarse a los
inicios de capítulo o a las divisiones mayores de un libro, es decir, los
espacios que quedan entre el inicio de la caja y el título de dicha parte. Este
espacio suele dar estética y descanzo a la vista, una saturación vuelve tediosa
la lectura y podrían perder lectores.
La
sangría es el blanco que se aprecia al empezar el texto, su uso está en función
del gusto editorial, puede ser utilizado en distintos apartados y de forma
especial en citas y epígrafes. Así
mismo los blancos entre las palabras de un texto también tienen que ser
cuidados, existen espacios que facilitan en mayor medida la lectura como el 1/3
y ¼.
Los blancos como podemos observar son importantes para la
estética, también en los subtítulos o simplemente se deja un blanco para
resaltar y dar enfásis a la separación de tema.
Normal, francés y modernos son los tres distintos párrafos que
existen, el primero suele ser el más común, el usual para formar el texto. En
el francés suele sangrarse todas las líneas menos la primera, resaltando alguna
palabra, un concepto u otro tipo de textos.
En cambio el párrafo moderno o americano no utiliza sangrías,
este tipo de párrafos suele utilizarse en citas, sumarios o textos parecidos ya
que al no tener blancos dificulta la lectura en textos grandes.
Si bien
el tipo de párrafo es importante, el tamaño de letra y del interlineado es
imprescindible. 8 y 12 puntos en la letra suele ser el más común, sin emabrgo,
como todos los elementos que se mencionaron anteriormente cada uno se escoge
por una intención. Desde las letras de menor tamaño para las notas, hasta las
más grandes para títulos.
Si bien
el tipo de párrafo es importante, el tamaño y cuerpo de letra así como del
interlineado es imprescindible. 8 y 12 puntos en la letra suele ser el más
común, sin embargo, como todos los elementos que se mencionaron anteriormente
cada uno se escoge por una intención. El cuerpo de la letra varía dependiendo
del tipo de tipografía, unos tienen más volumen que otros, y de esto varía el
tamaño de la letra.
El otro
aspecto igual de importante es el interlineado, es decir, la separación entre
dos líneas, aumenta o disminuye los blancos. El autor hace énfasis en el cuerpo y tamaño de la letra y del interlineado como
elementos tipográficos, no deja de lado otros que son igual de importantes
estética y funcionalmente.
Los
filetes son aquellas lineas que delimitan las ilustraciones, o bien diferentes
partes del texto, su grosos varia dependiendo la editorial pero su correcta
utilización otorga claridad al texto. Su variedad es tan grande que existen
combinaciones para cumplir un solo objetivo. Por último Zavala Ruíz menciona
las orlas, quienes cumplen la función de adornar o enmarcar algunos trabajos.
Como se puede apreciar los elementos además de darle un sentido único al texto,
son utilizados a su vez estéticamente para facilitar la lectura y volverla
atractiva.
Zavala Ruiz, Roberto (2012), “Caja, interlínea y otros elementos tipográficos” en El libro y sus orillas, México, Fondo de Cultura Económica, páginas 35-47
Zavala Ruiz, Roberto (2012), “Caja, interlínea y otros elementos tipográficos” en El libro y sus orillas, México, Fondo de Cultura Económica, páginas 35-47
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