Mucho se ha dicho acerca del futuro del libro y los trabajos que de él se derivan. Las 3 entrevistas que publicó "El País" a profesionales de la edición, muestran de acuerdo a su experiencia la evolución del trabajo editorial y aquella cuestión acerca de si el libro desaparecerá. Cada uno muestra distintas perspectivas de lo que ha consistido el cambio en la industria editorial, ejemplificando esta evolución a la era Gutemberg.
El primero de ellos es presidente de la empresa Overlook Press. Peter Meyer cuestiona la poca demanda de libro que hay, ya que menos libros ocasionan costos y precios altos; esto crea un claro desempleo a los editores. Sin embargo, se encuentra convencido en que el futuro de las editoriales está en la tecnología, aunque está consciente de que el cambio que esto lleve consigo provocará afectaciones a los autores, editores, librerías y periódicos.
Si bien tiene claro que la tecnología cambiará la manera en cómo se harán libros, faltan cuestiones que no se podrán aclarar de manera inmediata, todavía existirán ciertos obstáculos que harán imposible la perfecta adaptación del libro impreso al digital. Esto no implica que los autores dejen de escribir, al contrario, Meyer tiene claro que nunca se dejará de hacer esta actividad, por muy difícil que se encuentre la situación.
Uno de los puntos más importantes que trató este editor fue el de la piratería como una barrera que afecta a la industria de entretenimiento en general, en el caso de los libros la gente no puede comprar piratería porque simplemente la gente que tiene el gusto por la lectura los comprará, caso contrario con los cd's o películas son costosas y fáciles de descargar ilegalmente.
La segunda entrevista estuvo a cargo de Ricardo Cavallero quien resaltó el poder que tienen los lectores en decidir qué, cuándo, cómo y a qué precio quieren los libros; destacando la libertad que tienen de decidir qué está en voga, qué les llama la atención sin tener unas cuantas opciones dadas por la editorial y decidir cuál de ellas.
Incluso Cavallero también retoma el tema de la digitalización y comenta las facilidades que esto traerá consigo en el préstamo de obras y alquiler, inclusive visualiza a ala tecnología como un recurso del cual el editor tendrá que adecuarse para sacar ventaja, si bien no de la misma manera ni con los resultados esperados sí sacándole provecho de lo más que pueda.
Cavallero sí ve a la piratería como un problema que otorga ventajas a los lectores en cuanto al precio, pero a su vez da un giro en este aspecto, pues para él si un libro está pirateado quiere decir que tiene un impacto, es de interés para el público y se vende.
Por último Sigrid Kraus tiene la visión de que los libros electrónicos e impresos coexistirán, ya que funcionan para gustos diferentes, sin embargo hay una desventaja en los impresos., para ella las herramientas electrónicas ocasionarán una especie de olvido.
Compartiendo la misma visión que Meyer en cuanto a la existencia de la escritura, Kraus se muestra preocupada por la creación de textos más que el libro final. Y respecto a la cuestión de la piratería, la editora da un giro distinto, cuestionándose acerca de la mala educación y respeto sobre el libro en forma tangible. .
Cruz Juan, Editores ante el final de la era Gutenberg. España. Ed. El País. 2011.
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