martes, 30 de abril de 2013

Control 6. Diseño del Libro


En este capítulo el autor menciona aquellas actividades que tiene que realizar la persona encargada de diseñar, construir y acomodar la presentación de los libros. Su trabajo consiste en buscar de acuerdo al contenido las mejores opciones para presentarlo. El tamaño, las páginas, imágenes, tipo y tamaño de la letra, el espacio entre ellas y las líneas, entre otros muchos elementos que parecieran inadvertidos y sin embargo, son sumamente seleccionados.

El diseñador tiene la complicada labor de crear un texto que permita transmitir de acuerdo a los elementos que lo conforman las ideas que el autor quiere que perciban los lectores de manera clara y concisa, por esto debe conocer el objetivo del libro, tener una coherencia entre lo que se está viendo y lo que se está leyendo, sin dejar de lado los gastos económicos que esto implica.

Dependiendo del tipo de editorial los diseñadores pueden ser de planta o independientes.  La importancia de esta persona radica en el hecho de que tiene en sus manos diversos aspectos fundamentales para los libros, un diseño apropiado para el tema del libro, que sea atractivo y claro, además de una consideración en gastos económicos.
El primer elemento que se toma en cuenta es el tamaño de la obra, se toma en cuenta el número total de palabras para hacer un estimado del tipo de letra, tamaño, márgenes  e interlineado. 

Portadas y forros son parte de mayor interés y dedicación para los diseñadores. Crear algo que llame la atención del público y que además, se económico; jugar con las letras, estilos e imágenes. Esto es relevante porque en la mayoría de los libros, el diseño de los forros son el éxito o fracaso de las publicaciones.

Sin duda el trabajo que más problemas ocasiona a los diseñadores suele ser el artístico en libros que contienen elementos extras como ilustraciones, mapas, tablas o algunos otros; esto se debe a que se tienen que escoger los espacios precisos para tener una buena presentación.

Una vez terminado el diseño de los libros, la impresión es uno de los últimos paso; incluso en este punto dependiendo del tipo de texto se llevará a una impresión distinta, es decir, la impresión se determina de acuerdo a la tipografía. 

El tipo de papel y encuadernación van de acuerdo al contenido del libro y los recursos económicos; si bien existe una infinidad de tipos de papel, se tiene que escoger el adecuado para el tipo de texto. En tanto la encuadernación dependerá más del aspecto económico, puede ser dura, blanda o ambas, pero esto se toma en cuenta dependiendo de los costes de producción.

Si bien son varios los elementos que el diseñador debe considerar y cuidar el éxito de su trabajo y de la obra como tal, se basarán en un diseño creativo, agradable y entretenido  para el público, todo de ser posible con los costes más bajos.

Datus C. Smith, Jr. “Diseño del libro en Guía para la publicación de libros,  México, Universidad de Guadalajara, 1991, 83-94 p.p

lunes, 29 de abril de 2013

Control 11: Editores ante el final de la era Gutemberg

Mucho se ha dicho acerca del futuro del libro y los trabajos que de él se derivan. Las 3 entrevistas que publicó "El País" a profesionales de la edición, muestran de acuerdo a su experiencia la evolución del trabajo editorial y aquella cuestión acerca de si el libro desaparecerá. Cada uno muestra distintas perspectivas de lo que ha consistido el cambio en la industria editorial,  ejemplificando esta evolución a la era Gutemberg.

El primero de ellos es presidente de la empresa Overlook Press. Peter Meyer cuestiona la poca demanda de libro que hay, ya que menos libros ocasionan costos y precios altos; esto crea un claro desempleo a los editores. Sin embargo, se encuentra convencido en que el futuro de las editoriales está en la tecnología, aunque está consciente de que el cambio que esto lleve consigo provocará afectaciones a los autores, editores, librerías y periódicos. 

Si bien tiene claro que la tecnología cambiará la manera en cómo se harán libros, faltan cuestiones que no se podrán aclarar de manera inmediata, todavía existirán ciertos obstáculos que harán imposible la perfecta adaptación del libro impreso al digital. Esto no implica que los autores dejen de escribir, al contrario, Meyer tiene claro que nunca se dejará de hacer esta actividad, por muy difícil que se encuentre la situación.

Uno de los puntos más importantes que trató este editor fue el de la piratería como una barrera que afecta a la industria de entretenimiento en general, en el caso de los libros la gente no puede comprar piratería porque simplemente la gente que tiene el gusto por la lectura los comprará, caso contrario con los cd's o películas son costosas y fáciles de descargar ilegalmente.

La segunda entrevista estuvo a cargo de Ricardo Cavallero quien resaltó el poder que tienen los lectores en decidir qué, cuándo, cómo y a qué precio quieren los libros; destacando la libertad que tienen de decidir qué está en voga, qué les llama la atención sin tener unas cuantas opciones dadas por la editorial y decidir cuál de ellas. 


Incluso Cavallero también retoma el tema de la digitalización  y comenta las facilidades que esto traerá consigo en el préstamo de obras y alquiler, inclusive visualiza a ala tecnología como un recurso del cual el editor tendrá que adecuarse para sacar ventaja, si bien no de la misma manera ni con los resultados esperados sí sacándole provecho de lo más que pueda.  



Cavallero sí ve a la piratería como un problema que otorga ventajas a los lectores en cuanto al precio, pero a su vez da un giro en este aspecto, pues para él si un libro está pirateado quiere decir que tiene un impacto, es de interés para el público y se vende.

Por último Sigrid Kraus tiene la visión de que los libros electrónicos e impresos coexistirán, ya que funcionan para gustos diferentes, sin embargo hay una desventaja en los impresos., para ella las herramientas electrónicas ocasionarán una especie de olvido.

Compartiendo la misma visión que Meyer en cuanto a la existencia de la escritura, Kraus se muestra preocupada por la creación de textos más que el libro final. Y respecto a la cuestión de la piratería, la editora da un giro distinto, cuestionándose acerca de la mala educación y respeto sobre el libro en forma tangible. .

Cruz Juan, Editores ante el final de la era Gutenberg. España. Ed. El País. 2011.



Control 10: El futuro del Libro



Cierto es que existen una serie de cuestiones acerca de lo que puede pasar en un futuro que pareciere no muy lejano respecto al impacto que tendrán las nuevas tecnología en cuanto a los libros. Ya no sólo su forma física, sino de qué manera se podrá ofertar y a través de qué accesos.

Al respecto Francisco Sagasti investigador perúano nos acerca a esta cuestión un tanto impredecible, ya que plantea que a partir de las innovaciones tecnológicas que han ido surgiendo respecto a información y comunicación los procesos de producción intelectuales se enfrentarán a nuevos desafíos.


Aspectos que desde luego se pueden desarrollar en condiciones óptimas, sin embargo parece un círculo vicioso del que sólo quienes se arriesgan pueden tener beneficios inmejorables: a) Todo “comienza” teniendo el acceso a nuevas tecnologías, las cuales requieren una infraestructura en cuanto a telecomunicaciones avanzadas, con empresas que provean al público de servicios de calidad. B) A su vez, esto permitirá tener información de calidad, que sirva para desarrollarse, es decir, gracias a los elementos necesarios se podrá producir un alto nivel de intelectualidad. C) Esta calidad intelectual crearía los modelos de negocios idóneos para obtener ingresos, que logrará seguir con el paso a.

Como se sabe Internet ha sido uno de los avances tecnológicos más importantes, ya que entre otras tantas características ha fortalecido el vínculo entre editores, autores y público.  Y ha permitido la creación de nuevas demandas, en nuevos medios de expresión.

 Si bien el Internet ha sido la más importante. No cabe duda que el desarrollo de las tecnologías ha contribuido al desarrollo de los medios. Cabe señalar los hipertextos o los vínculos a páginas virtuales. Comienza a transformarse la visión tradicionalista de los libros convencionales a formatos electrónicos, sencillamente por la demanda que ha ido creciendo, sin considerar las facilidades y/o limitantes.
  
En su mayoría los documentos se han ido digitalizando gracias al famoso formato de “pdf” (portable document format”) el cual cuanta con la facilidad de permitir leer libros través de cualquier medio compatible. Sin embargo, aunque pareciera tener algunas características de los libros comunes, el tamaño de pantalla, resolución y la eficiencia todavía no logran ni parecerse a los libros.


Nuevas tecnologías y canales de producción y distribución

Los avances tecnológicos ha generado la apertura de nuevos mercados en la industria editorial. Además permite agrupar los mercados dependiendo del tipos de lectores y facilitando la interacción entre lectores, editores y autores.

La posición de las casas editoriales en la producción y distribución del libro ha generado que los modelos de negocios tradicionales se modifiquen y evolucionen. Entonces los avances tecnológicos en la impresión esta redefiniendo la producción. La digitalización ha facilitado la distribución del libro reduciendo los costos tras la eliminación del papel y disminuyendo los costos del producto.



SAGASTI, Francisco. El futuro del libro: el impacto de las nuevas tecnologías en el proceso de oferta y acceso al libro. Agenda: Perú, 2008, 63 pp.


jueves, 18 de abril de 2013

Control de lectura 9. La venta de libros.


Si bien a lo largo de este blog se ha tratado acerca de todas aquellas cuestiones que se tienen que tomar en cuenta para crear un libro, hasta sus elementos menos notorios. Ahora es tiempo de recalcar una vez terminado y terminada la labor de otros departamentos, la parte decisiva para saber cómo llegar al lector.
Datus C. Smith en su texto "La venta de libros" muestra un panorama todavía más amplio que el que ya se había hecho anteriormente acerca de lo que implica publicar un libro. En este caso, nos describe y acerca a un departamento imprescindible para las editoriales.
La función del departamento de ventas es tan importante que sin él no existiría la manera de tener lectores. La buena distribución de libros permitirá y el manejo de los ingresos, determinarán en alguna medida la calidad de los libros, los intereses de la editorial y los de la sociedad.
Dependiendo de los clientes existen cuatro formas de vender un libro: 

*A clientes individuales, en este caso a través de distintos medios como librerías, correos, y distintos medios la editorial vende directamente sus trabajos a los lectores.
*Instituciones: Dependiendo del tipo de libro y de instituciones varían las "estrategias". En su mayoría suelen ser escuelas o bibliotecas.
*Vendedores al menudeo: Venden al lector o interesado títulos uno por uno de diversas maneras, ya que no cuentan con una única variedad de títulos ni de una editorial en especial.
*Mayoristas: Intermediarios entre editoriales y vendedores de menudeo, se encargan de difundir los libros.

Cualquiera que sea la forma de vende los textos, el problema de la exportación aparece en todos, ya que la editorial suele enfrentarse a circunstancias que no benefician en nada su trabajo, dejando dicho puesto a intermediarios. 

El problema del lenguaje es uno de ellos, ya que es imposible vender un libro en francés a un país que no habla dicho idioma.

Sin embargo, el problema más grave es el factor económico: permisos de importación, obtención de divisas, tipo de cambio que eleva los precios al consumidor, tarifas e impuestos, costo de envío, y demás son trabas de gran envergadura económica que obstaculizan la venta de libros a nivel internacional.
El proceso de venta de los libros consiste en tres sencillos pasos: la promoción, es decir, dar a conocer el libro y darles el interés para que lo compren. La obtención de pedidos, convencerlos de adquirir la obra terminada.
Y por último la preparación y entrega de pedidos, que no es más de lo que su nombre indica, empacar y enviar los libros pedidos. Empero, aquí también se encuentra el cálculo de descuentos, costos de envío y un exhaustivo seguimiento a los pedidos.
Ligado a esto, el ISBN que tienen en su mayoría los libros en la página de copyright, tiene la intención de identificar los libros. Es una numeración de 10 dígitos, los cuales dicen el idioma, la editorial y el título de la obra.
Además de la calidad del libro en cuanto a contenido y estilo proporcionados por el autor y editor, los aspectos comerciales como el precio al público, los descuentos, el crédito. la posibilidad de devolución, la promoción, el servicio y la calendarización son de gran importancia.
Todos y cada uno de los aspectos anteriores deben ser considerados con base en el trabajo que se realizó en los procesos anteriores, agregando una alta creatividad de los publicistas, diseñadores y fabricantes para tener un éxito en las ventas independientemente del precio. Así como también es inherente la planeación y organización de las actividades.
Como se ha venido explicando el proceso editorial no es una actividad que concierna a unos cuantos, es a la vez un conjunto de actividades conformados por distintas personas que a su vez se caracterizan por tener distintas habilidades.
En este caso el departamento de ventas se mantiene ampliamente ligado a los departamentos de editorial, diseño y manufactura, promoción, contabilidad y estudio de mercado. Cada uno ayuda a su manera desde encontrar el tipo de libro que se busca hasta la manera de hacerlo lo más accesible posible al público.
Es por ello que la labor en equipo es fundamental para que la editorial en general logre el prestigio que le ayudará a ser reconocida.

Datus C. Smith Jr. Guía para la publicación de libros. México. Universidad de Guadalajara. 2001

Control 8. Familias y caracteres tipográficos. Los elementos del texto


Dentro de los elementos tipográficos encontramos en primera instancia la caja de composición la cual está compuesta por el espacio que se ocupa de la página para el texto (parte impresa en la plana) el cual incluye desde la cornisa hasta el número de página. Al respecto un dato importante es que entre el 70 y 85% de una página debe estar ocupado por texto.
Cuatro son los márgenes de una página: superior, inferior, exterior e interior. Recordemos que los márgenes se escogen en función de estética y propósito. El margen interior debe ser la mitad del margen exterior; y el inferior aproximadamente el doble que el superior. 
Los llamados colgados o descolgados son aquellos blancos que suelen dejarse a los inicios de capítulo o a las divisiones mayores de un libro, es decir, los espacios que quedan entre el inicio de la caja y el título de dicha parte. Este espacio suele dar estética y descanzo a la vista, una saturación vuelve tediosa la lectura y podrían perder lectores.
La sangría es el blanco que se aprecia al empezar el texto, su uso está en función del gusto editorial, puede ser utilizado en distintos apartados y de forma especial en citas y epígrafes. Así mismo los blancos entre las palabras de un texto también tienen que ser cuidados, existen espacios que facilitan en mayor medida la lectura como el 1/3 y ¼.
Los blancos como podemos observar son importantes para la estética, también en los subtítulos o simplemente se deja un blanco para resaltar y dar enfásis a la separación de tema.

Normal, francés y modernos son los tres distintos párrafos que existen, el primero suele ser el más común, el usual para formar el texto. En el francés suele sangrarse todas las líneas menos la primera, resaltando alguna palabra, un concepto u otro tipo de textos.
En cambio el párrafo moderno o americano no utiliza sangrías, este tipo de párrafos suele utilizarse en citas, sumarios o textos parecidos ya que al no tener blancos dificulta la lectura en textos grandes.
Si bien el tipo de párrafo es importante, el tamaño de letra y del interlineado es imprescindible. 8 y 12 puntos en la letra suele ser el más común, sin emabrgo, como todos los elementos que se mencionaron anteriormente cada uno se escoge por una intención. Desde las letras de menor tamaño para las notas, hasta las más grandes para títulos.
Si bien el tipo de párrafo es importante, el tamaño y cuerpo de letra así como del interlineado es imprescindible. 8 y 12 puntos en la letra suele ser el más común, sin embargo, como todos los elementos que se mencionaron anteriormente cada uno se escoge por una intención. El cuerpo de la letra varía dependiendo del tipo de tipografía, unos tienen más volumen que otros, y de esto varía el tamaño de la letra.
El otro aspecto igual de importante es el interlineado, es decir, la separación entre dos líneas, aumenta o disminuye los blancos. El autor hace énfasis en el cuerpo y tamaño de la letra y del interlineado como elementos tipográficos, no deja de lado otros que son igual de importantes estética y funcionalmente.
Los filetes son aquellas lineas que delimitan las ilustraciones, o bien diferentes partes del texto, su grosos varia dependiendo la editorial pero su correcta utilización otorga claridad al texto. Su variedad es tan grande que existen combinaciones para cumplir un solo objetivo. Por último Zavala Ruíz menciona las orlas, quienes cumplen la función de adornar o enmarcar algunos trabajos.


Como se puede apreciar los elementos además de darle un sentido único al texto, son utilizados a su vez estéticamente para facilitar la lectura y volverla atractiva. 



Zavala Ruiz, Roberto (2012), “Caja, interlínea y otros elementos tipográficos” en El libro y sus orillas, México, Fondo de Cultura Económica, páginas 35-47

Control 7: El libro por dentro y por fuera

Todo elemento tiene una composición, está finamente estructurado y cuidadosamente cuidado. Los libros tienen una forma de ser que pareciera tan sencilla, sin embargo, sus componentes y estilos varían dependiendo de las necesidades a las que se enfrente su creador.

Esto comienza con la cubierta, el nombre de la obra, autor, editorial e imagen resaltan por encima de cualquiera. Seguida de la cubierta la segunda de forros la cual se deja en blanco suele ser ignorada por los lectores. Las páginas falsas quienes llevan la numeración 1 y 2 pasan desapercibidas. La anteportada vuelve hacer hincapié en el título del libro.

La portada aparece en la página 5 donde se repiten los datos más importantes, como el nombre del autor, de la obra, la editorial (lugar donde se ubica y año de publicación). Seguida de ésta, se encuentra la página legal, la cual muestra los datos que por ley debe de llevar un libro.

 La dedicatoria o el epígrafe tomarán únicamente la página 7 dejando en blanco la siguiente. Para que el inicio de la obra comience en una página impar. Otros textos complementarios como el prólogo, prefacio, introducción pueden ser incluidas o no, dependiendo de la obra y del autor.


Un aspecto importante es el índice general o de contenido ya que enlista las partes o capítulos del libro. El texto dependiendo del contenido puede estar acompañado de distintos elementos/ilustraciones y puede contener o no apéndices o anexos, cuadros y material gráfico y notas. 


La bibliografía es parte primordial de la obra; los vocabularios o glosarios también si los hay pueden aparecer, así como los índices analíticos, índices de láminas o el general. El colofón obedece a disposiciones legales, ya que contiene el nombre y dirección del impresor, el término de la impresión y número de ejemplares.


La tercera de forros se deja en blanco, o dependiendo de la editorial puede incluirse algún anuncio. En la contraportada puede ofrecerse una breve presentación de la obra o una biografía del autor, terminando las partes que conforman este libro. 

Si bien la mayoría de las obras tienen partes, secciones o tomos; debe comenzar en página impar al igual que los capítulos que lo conformen. Desde un inicio quedan establecidas las características tipográficas con todos los textos que aparecerán. Si es más grande o pequeña que otra, es diferente el tipo de letra o está alineado a la derecha, izquierda o al centro es porque tiene una intención. 

Algo primordial, es el tamaño del libro establecido con las medidas que se tenían de papel: carta, media carta, etcétera, sin embargo actualmente varias editoriales juegan con éste haciendo maravillas. Sin embargo, todavía la mayoría de los libros están determinados por los dobleces de una hoja.


Si bien ya se tuvo claro el tamaño del papel, el tipo de éste está prácticamente ligado con su contenido, incluso puede haber más de uno debido a los distintos contenidos que pueda mostrar. Características que van desde el grosor, la opacidad hasta el color de papel y la textura se convierte en un elemento de gran cuidado para que vaya de acuerdo con el contenido y sea atractivo para el lector.


Tipos de papel hay en demasía, el problema al que se enfrentan los editores es encontrar el idóneo para el tipo de texto, que no vuelva pesada la lectura y lo vuelva llamativo e interesante al lector. Papel alisado o satinado para aquella publicación con puro texto o bien un estucado para aquél que contenga imágenes en su mayoría.


Son todos y cada uno de estos componentes los que hacen posible que un libro sea lo que vemos en las librerías y/o bibliotecas. Pareciera un procedimiento sencillo, sin embargo, se necesitan tomar decisiones que pasan inadvertidas para que el libro quede como el autor guste.

ZAVALA, Roberto. El libro y sus orillas. México, UNAM, 1995. Biblioteca del Editor.

Para deleitarse la púpila

Esto sí es hermoso