jueves, 14 de febrero de 2013

Control 2: Guía para la publicación de libros




La mayoría de la gente no tiene ni idea de lo que es y lo que implica trabajar en una editorial, sin embargo, la publicación de libros tiene un aporte sumamente importante en cuanto al desarrollo social, educativo y económico de un país; esto a pesar del poco interés y los insuficientes lectores que hay.

Datus C. Smith y su texto Guía para la publicación de libros, recalca en primera instancia la relevancia que han tenido los libros en cuanto a que son la mejor herramienta para la educación, pues ésta es fundamental para que el país tenga un óptimo desarrollo en todos los aspectos. Es decir, el autor comienza explicando la importancia de la materia prima de los editores, los libros, para posteriormente validar la dedicación y el trabajo de los editores.

Ventajas al leer son demasiadas, la mayoría lo sabe; pero cuando se tienen textos cercanos al contexto inmediato en el que se desenvuelven los lectores y cuando existe una identificación con lo que se está leyendo, la probabilidad de que se lea con gusto es mayor, sin embargo, esto no es lo único en lo que se tienen que preocupar los editores para que su publicación tenga éxito.

El precio del papel y elementos necesarios, vendedores, publicidad, permisos, reglamentos y demás cuestiones que uno siquiera se hubiera imaginado, son complementos a los que las casas editoriales tienen que enfrentarse toda vez que tenga en puerta un nuevo proyecto.
A pesar de todo, las recomendaciones, opciones y sugerencias no faltan si se trata de exponer los lineamientos generales para la publicación de un libro, ya que cada una de las editoriales debe adaptar su trabajo y dichos recursos de acuerdo a las necesidades y propósitos que se haya planteado; porque cada país o región tiene necesidades editoriales distintas que dependen de su público.

Todo lo complejo que resulta producir un libro y hacerlo llegar al lector, se logra gracias al trabajo en conjunto de un complejo equipo. Organizado y clasificado en: el autor (la esencia del trabajo editorial) que es quien escribe la obra, el impresor, quien transforma la obra en un libro, el vendedor, cuya tarea es poner a la venta los tirajes, y el editor, el estratega y organizador de todo.
Pero, precisamente para comprender el significado mismo de lo que es una empresa editorial, la descripción de cada función (autor, el impresor, el vendedor y el editor) permitirá darle la importancia que tiene una empresa editorial, además de las complicaciones nada fáciles de solucionar por las que se enfrentan todos y cada uno de los integrantes para sacar adelante una obra.

El autor es la esencia del trabajo de todo editor, cada obra publicada tiene o debería otorgarle, un reconocimiento por parte de la sociedad. A pesar de ello, las circunstancias en las que se encuentra a la hora de querer publicar su texto no son sencillas; además de darle su trabajo al editor, éste también puede ayudarle a conseguir algunos elementos de importancia para obtener un trabajo que sea grato para todos: el autor, la editorial y el lector.

Es importante mencionar, el gran énfasis que hace Smith respecto a la “piratería” en los libros (en ocasiones considerada un apoyo para la industria editorial), e incluso las vías que puede tomar un autor respecto a regalar al mundo o no la reproducción de su obra. Esto no con la finalidad de dar a conocer las posibilidades con las que cuentan, muy al contrario para recalcar la situación tan complicada que se está suscitando en cuanto a la motivación de la creación de libros.

El impresor es quien fabrica los libros, acomoda todos los elementos de acuerdo a las órdenes del editor y lo imprime. Sin embargo, el correcto y meticuloso cuidado en la calidad del papel, la composición tipográfica, los colores,  el formato, incluso correcciones de estilo o tipográficas (que comprenderían tareas únicamente de los editores), pueden resultar en un trabajo sumamente brillante.

Importante es tener una buena promoción de los libros, las cuales se dan de acuerdo a evaluaciones del entorno en el que se quiere (o tengan que) sean vendidos los libros, y de esto se encarga el vendedor. Las librerías dependiendo de la variedad de temas con los que cuente, podrá estimular intereses y satisfacer gustos. De valientes es tener toda una inversión esperando por meses e incluso años en anaqueles o stands  pues vendiendo los libros comprados al editor será la única manera de recuperar su dinero.

Llegando al punto culminante de todo el proceso editorial, encontramos al editor, coordinador máximo de la empresa editorial. Ocupando un lugar central, éste personaje se encarga de la planeación y organización de todo el proceso, desde recibir la obra hasta la supervisión hasta la distribución del libro terminado.

Un trabajo con muchas presiones y organizaciones; esta labor requiere de una visión sumamente amplia, moderna e innovadora, capaz de adaptar su negocio a las circunstancias de cada país.
Son tan amplias las labores de un editor que básicamente se dividen en tres: la edición, correspondiente a la preparación del manuscrito entregado por el autor para su impresión; la producción, que incluye el diseño y formato del nuevo libro para su manufactura y por último, la venta y el mercado, promociones, además del grupo objetivo al que va dirigido.

Es así como el trabajo del editor comprende una difícil tarea que sólo entendiendo la importancia de los libros, permitirá entender y valorar el quehacer al que se enfrentan todas las casas editoriales para obtener el libro que el público necesita.

Recordemos de nueva cuenta que el principal propósito de un libro es comunicar, que esto no debe dejarse atrás por muchas innovaciones tecnológicas que vayan surgiendo, sino se deben conjugar para que la importancia de los libros y el trabajo arduo de cada persona que hace posible la publicación de los mismos crezca cada día más, fomenten a su vez una mejor comunicación y se obtenga un óptimo desarrollo educativo, social y económico.



Datus, C. Smith, Jr. Guía para la publicación de libros, Universidad de Guadalajara. 1991. México.

1 comentario:

  1. Darany:
    Hola de nuevo. Pues si te soy sincero, sí he tenido breves oportunidades de trabajar dentro de una editorial, la diferencia es que han sido labores apegadas al proceso didáctico, no "novelesco". Sin embargo, es de verdad muy interesante lo que aquí compartes. Como bien dices, el proceso editorial es muy meticuloso y detallado, que implica un esmero personal continuo.
    Algunos aspectos que aquí mencionas, pues me los estás contando; otros sí tenía alguna idea. Pero ante todo, muchas gracias.
    Es un gusto leerte :)
    Cuídate.

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